viernes, 11 de enero de 2008

Carta al Cielo

Querida abuela;

Hace casi tres meses que no hablamos y por eso hoy he decidido mandarte esta carta, han pasado muchas cosas en la hermandad y estoy seguro que estás tan deseosa de que te las cuente como yo de contártelas.

Son tantas que no sé ni por donde empezar. Lo primero es que se ha vendido más lotería que el año pasado, ha sido un gran éxito; de ventas, claro, porque lo que es de suerte, ni te cuento. Otra vez nos ha tocado perder, abuela! Ni lo “metío”, ni la pedrea ni “ná”. Cogí el dinero que me dejaste en la carterita de la lotería, y esperemos que el año que viene tengamos mas suerte. Aaahh! Se me olvidaba, en la virgen del Águila tampoco hubo nada.

El almanaque ha salido muy bonito, como siempre, y este año se han vuelto a acabar pronto, pero no te preocupes, el tuyo está colgado en la alcayata de detrás de la puerta de la salita, allí te lo dejé. Y a la tita Mercedes le llevé el suyo y luego me pidió dos más, tú sabes, "pa" la Guille y “pa” no sé quien, y esos si que me costó trabajo conseguirlos... Pero al final bien. El calendario chico también es muy bonito, pero está en blanco y negro y con un efecto como de pintura o algo así; yo creo que no te habría gustado... pero en fin, Hay que ir cambiando, porque sino siempre es lo mismo...

¿Te acuerdas que te dije que Jesús solo iba a estar unas semanas en el altar mayor por las obras?,¡"po" todavía esta allí! Y lo que le queda, abuela, porque ahora estamos pensando en arreglar la capilla... Pero no importa, porque está muy bonito el altar así, ¿o no?

Creo que pronto lo dejaré, porque no estoy todo lo motivado que se precisa y porque añoro la Semana Santa de antes, la de la acera, la de limpiar faroles y los aliños de papas después de los cultos…Ya lo seeeeé, siempre me estoy quejando y diciendo que voy a coger las de “Villa Diego” y al final acabo mas enredado... ¿No me conoces ya?...

Bueno, este año no hará falta que te contemos como estará el altar del quinario, ni como esta la virgen de flores, ni si ha hecho frío en la madrugá, ni la función cuanto ha durado, ni como huele el Traslado de Jesús, ni que vayan los judíos a casa para que los veas... No hará falta porque estarás ahí, en cada rincón, con nosotros, con Leandro y conmigo. Hace poco me dijo un amigo que los Ángeles de la guarda son los familiares que ya están en el cielo…, espero que tú seas de los míos.

Dale un abrazo y un beso al abuelo Ricardo,..y al tito Rafael y a la Tita María.
Y pedidles a Jesús y a la virgen por papá y mamá, aunque seguro que ya lo hacéis.

No se como despedirme, abuela. Lo haré con un “te quiero y te echo de menos”.