sábado, 12 de enero de 2008

Ya siento un cosquilleo...

Lo sé, todavía quedan 23 días para el Miércoles de Ceniza, para el día en el que Jesús Nazareno bajará y se pondrá a nuestra altura para que le podamos besar las manos que portan con la cruz del dolor de Alcalá. Todavía quedan tres semanas para que el primer Quinario en Alcalá se realice, casi un mes para el primer Vía+Crucis y para el primer besapiés...

Quedan más de 60 días para que el Domingo de Ramos llegue, más de 60 días para que el primer paso esté en nuestras calles, más de un mes para que el Teatro Gutiérrez de Alba se llene de cofrades alcalareños para escuchar el Pregón, todavía quedan dos semanas para que se presente ese cartel que nos anunciará la Semana Santa de 2008… y es que amigos, yo ya siento un cosquilleo cada vez que pienso en todo lo que se nos avecina, en todo lo que viviremos igual pero de distinta manera este año, en todo lo que ya está siendo lo que yo llamo un tobogán vertiginoso, especialmente este año que desde que el Rey de la faz morena de la calle Silos entrase todo se va transformando. Nosotros mismos nos estamos preparando para ese tiempo de Cuaresma… las casas de hermandades ya tienen cajas de cera por medio, los costaleros ya tienen su cita para la igualá, los boletines hace días que están terminados, las imprentas se afanan en imprimir boletines, carteles, convocatorias de cultos, incluso programas de mano. Unos ya sacan las túnicas del armario para revisarlas, otros se hacen una nueva, otros se compran un costal nuevo y planchan bien el viejo, y también hay otros que se compran boquillas o unas baquetas nuevas…

Y a mi es que las marchas ya no me suenan a destiempo, la luz de la tarde la veo cada vez más parecida a la luz de esas tardes de Semana Santa o Cuaresma, el ambiente lo noto diferente... ¿Será cosa mía?, ¿será que soy más raro de lo que pensaba?... pues no sé ustedes, pero yo ya tengo cosquilleos cuando pienso en lo que nos queda… disfrutad de esta espera, que es la mejor espera que podemos tener los cofrades… disfrutad de estos momentos, que cuando lleguen la Semana Santa, ni nos daremos cuenta que se ha acabado…y será el tiempo de recordar, pero por ahora, nos toca disfrutar.