miércoles, 5 de marzo de 2008

Amad al Prójimo

Sumergidos de lleno en la cuaresma, en ésa previa inigualable de la semana mas grande jamás contada, y sin querer crear ánimos de polémicas absurdas y sin dejar de mirar de frente a lo que se nos avecina, éste articulista con toda la humildad del mundo no puede ni debe dejar pasar por alto una agria polémica que flota en el ambiente cofrade de nuestro pueblo.

Ésa agria polémica generada por las intenciones de una futura hermandad de hacer estación de penitencia dentro de la semana mayor en un dia en concreto y las intenciones de la moradora de ése dia central de nuestra semana mayor.

Y digo moradora, porque no es propietaria de ése derecho.
Yo más bien diría lo contrario.

No me entra en la cabeza ni por asomo, como dos entidades religiosas y que cohabitan en el mismo pueblo, pueden llegar a generar una corriente de tanta frialdad, de tantos trastos tirados a la cabeza y de tanto involucrar a hermanos de una corporación y de otra en una polémica que entre ellos no existe para nada, de lo cual doy fe.

Algunos, deberían de saber por edad y por experiencia aparte de por sentido común, que el sentido de una hermandad está basado en hacer labor pastoral los 365 dias que componen un año.Pero también deberían de saber que con ésos deberes hechos, la ilusión más grande de una corporación es sacar sus titulares a la calle.

Y nadie, absolutamente nadie tiene derecho a coartar de una manera u otra el deseo elegido y aprobado democráticamente por los hermanos de una corporación humilde pero constante que han decidido salir con su imagen un día en concreto.

Ésto, se merece un respeto maximo y debería de ir a misa. No debería de haber otra. Los hermanos del Soberano han decidido hacer su estación el Miércoles Santo y éso hay que respetarlo. Le guste a quien le guste.

Y además de respetarlo, aceptarlo y ayudarles.

¿Quienes somos los que no pertenecemos a la Agrupación Parroquial del Soberano Poder para exigirles que salgan un Lunes Santo con el mero y absurdo objetivo de rellenar un día?

¿Donde estábamos los que les exigimos hasta el día en que tienen que salir cuando se fundó ésta agrupación?

¿Como va a venir ni usted ni nadie a decidir lo que mis hermanos han decidido?

¿Porque en la otra hermandad, una hermandad tan querida en éste pueblo,no se le ha explicado a los hermanos el porqué de las cosas?.

¿Que miedo deambula por algunas cabezas de ésta hermandad cuando la inmensa mayoria de sus hermanos no tendrían inconveniente en compartir un dia precioso de nuestra semana con los hermanos del Soberano?.

¿Horarios?. Por favor. Dos hermandades en un pueblo y ¿hay problemas de horarios?.
No se puede ir así por el mundo. Lo digo desde el más absoluto de los anonimatos y con todo el respeto del mundo a ambas corporaciones.

No puede ser que Jesucristo nos enseñara a amar al prójimo como a nosotros mismos y que alguna Hermandad anteponga el yo, yo y sólo yo a uno de los mandamientos que más a gala deberiamos de llevar los componentes de una hermandad y por ende Cristianos en toda regla.

En ésta absurda y disparatada situación, sólo rogaría una cosa:

Que nadie enarbole falsas banderas de victoria, que nadie se crea ni se sienta ganador pase lo que pase. Pues en éste disparate sólo hay una palabra:

Fracaso. Fracaso de ése mandamiento sagrado que él nos dijo:

Amad al prójimo como a vosotros mismos.