¿Es tan dificil respetar?Porque eso es simple y llanamente lo que los cofrades pedimos por parte de algunos sectores de la sociedad.
Respeto, palabra sencilla, clara y simple pero visto lo visto, parece que complicada de entender por algunos señores sin escrúpulos,sin miramientos, sin saber estar y sin saber dejar en paz al sentimiento de cientos o de miles de personas que de buena fe, tenemos adquiridos desde pequeños unos valores y unas creencias que sinceramente no creo que hagan daño a nadie.
Viene ésto a colación, a raíz de los lamentables acontecimientos acaecidos en Sevilla durante ésta semana pasada.Pequeños actos aislados que posiblemente carezcan de importancia por el mero hecho de ser precisamente aislados y pequeños.
Pero no podemos volver la cara a dichos actos que por muy insignificantes que parezcan no dejan de ser un atentado claro y rotundo de un sector de la sociedad hacia otro.
Pienso que no es mucho pedir. Pienso que éste tipo de personas con éstas ideologías tienen todo el derecho del mundo a no creer en nada,a no sentir lo que los cristianos sentimos por ti señor.Y yo les respeto. Y les tiendo la mano como harías tu señor.Pero el mismo derecho que ellos tienen,tenemos nosotros a creer en ti señor.El mismo derecho tenemos nosotros a manifestar pública y cívicamente que creemos en ti.
Les doy la mano y les respeto porque así me lo enseñó la doctrina que el redentor predicó que es la que libre y modestamente intento cumplir día a día. Con muchísimos fallos, lo sé, pero sin hacer daño a nada ni a nadie. Respetando y sabiendo convivir con personas que no tienen ni mis pensamientos ni mis creencias.
Peligroso, peligroso camino llevamos todos si empezamos a hablar de bandos, de ideologías,del tu allí y yo aquí. Peligroso es éste camino.
Con actos como los de ésta semana pasada sobradamente conocidos por todos nosotros no vamos a ningún lado.Porque sencillamente, nada ni nadie va a conseguir que cambiemos nuestras creencias. Que dejemos de sentir día a día lo que Jesucristo predicó y nos exigió. Nada ni nadie nos impedirá defender la palabra de Dios, creer en ella y en cada uno de nuestros casos intentar llevarla a cabo lo mejor que cada uno pueda.
No se merece ésta bendita tierra mariana en la que vivimos, que algunos manchen con sus actos una convivencia perfecta, modélica, en la que sin lugar a duda alguna cabemos todos. En la que ni sobra ni falta nadie.En la que caben todo tipo de ideologías y de creencias.En la que siempre habrá alguien dispuesto a tender la mano a quien lo necesite.
Por eso, simple y llanamente lo único que pedimos es respeto porque creo en ésta sociedad, porque estamos en un país gracias a Dios libre y democrático, y porque Jesucristo así nos lo dejó marcado: "Amad al prójimo como a vosotros mismos".
¿Tan difícil es seguir su ejemplo?
Respeto, palabra sencilla, clara y simple pero visto lo visto, parece que complicada de entender por algunos señores sin escrúpulos,sin miramientos, sin saber estar y sin saber dejar en paz al sentimiento de cientos o de miles de personas que de buena fe, tenemos adquiridos desde pequeños unos valores y unas creencias que sinceramente no creo que hagan daño a nadie.
Viene ésto a colación, a raíz de los lamentables acontecimientos acaecidos en Sevilla durante ésta semana pasada.Pequeños actos aislados que posiblemente carezcan de importancia por el mero hecho de ser precisamente aislados y pequeños.
Pero no podemos volver la cara a dichos actos que por muy insignificantes que parezcan no dejan de ser un atentado claro y rotundo de un sector de la sociedad hacia otro.
Pienso que no es mucho pedir. Pienso que éste tipo de personas con éstas ideologías tienen todo el derecho del mundo a no creer en nada,a no sentir lo que los cristianos sentimos por ti señor.Y yo les respeto. Y les tiendo la mano como harías tu señor.Pero el mismo derecho que ellos tienen,tenemos nosotros a creer en ti señor.El mismo derecho tenemos nosotros a manifestar pública y cívicamente que creemos en ti.
Les doy la mano y les respeto porque así me lo enseñó la doctrina que el redentor predicó que es la que libre y modestamente intento cumplir día a día. Con muchísimos fallos, lo sé, pero sin hacer daño a nada ni a nadie. Respetando y sabiendo convivir con personas que no tienen ni mis pensamientos ni mis creencias.
Peligroso, peligroso camino llevamos todos si empezamos a hablar de bandos, de ideologías,del tu allí y yo aquí. Peligroso es éste camino.
Con actos como los de ésta semana pasada sobradamente conocidos por todos nosotros no vamos a ningún lado.Porque sencillamente, nada ni nadie va a conseguir que cambiemos nuestras creencias. Que dejemos de sentir día a día lo que Jesucristo predicó y nos exigió. Nada ni nadie nos impedirá defender la palabra de Dios, creer en ella y en cada uno de nuestros casos intentar llevarla a cabo lo mejor que cada uno pueda.
No se merece ésta bendita tierra mariana en la que vivimos, que algunos manchen con sus actos una convivencia perfecta, modélica, en la que sin lugar a duda alguna cabemos todos. En la que ni sobra ni falta nadie.En la que caben todo tipo de ideologías y de creencias.En la que siempre habrá alguien dispuesto a tender la mano a quien lo necesite.
Por eso, simple y llanamente lo único que pedimos es respeto porque creo en ésta sociedad, porque estamos en un país gracias a Dios libre y democrático, y porque Jesucristo así nos lo dejó marcado: "Amad al prójimo como a vosotros mismos".
¿Tan difícil es seguir su ejemplo?